Paguen y vean
"Tarde o temprano les llega la hora a todas las clásicas". Esto pensará más de uno, sobretodo más algunos que los demás, cuando se enteren del retro-equipamiento de la Normal del Everest. Sí, señores. No es fantasía, es actualidad. Un grupo de sherpas de altura, o lo que en el mundo de la escalada comercial de hoy en día son los guías de montaña de la Chamonix de principios de siglo XX, han limpiado de cuerdas fijas las bandas de roca amarilla por debajo del collado sur y lo mismo han hecho en el escalón Hillary, a pocos metros de la cima más alta del planeta. Hasta aquí, ninguna novedad. Con un ejército de alpinistas –profesionales y no tan profesionales– pasando por allí –a la foto me remito– más vale que de vez en cuando alguién limpie de mierda la zona. Y qué mejor que lo hagan los que han convertido el Valle del silencio en su lugar de trabajo. La novedad, o sea, el titular, es que en las bandas amarillas han colocado bolts y lanzado al vacío todo lo que les parecí...