Megalomaniacos todos

Megalomaniacos todos. O al menos, unos cuantos –y en la lista negra de esos cuantos, obviamente y sin modestia alguna, me incluyo; pués lo que a continuación les expongo no es un piropo sino una crítica.

Así empieza esta coña marinera inspirada por A5 Lunnis y su crónica, tiempo ha, del jaleo paralelo al nuestro que montaron en la Pedriza madrileña unos desaprensivos de dedo fácil y cerebro complejo.

Pero ni esto es Tombstone City ni aquí vamos a montar un jaleo como el que montaron en el ya demasiado redifundido Ok. Corral

“Tanta megalomanía aperturista va a traer la prohibición de escalar”. No sabía si atreverme en su momento y lo dejé como un simple consejo de ese capullo en el que me convierto, sólo de vez en cuando, llamado Maestro Jhú-Lhai.

La cosa la inspiró A5, y hoy mismo la ha resucitado el siempre sorpresivo Girbén.

La fracesita trae consigo cierta carga de profundidad para los versados en las pajas mentales imprescindibles del mundillo. La califico menospreciándola. No obstante no le guardo rencor al tema. Al contrario. Me parece de una importancia cabal para el futuro de este nuestro deporte y abomino de la corriente de fondo –pesada, fangosa y manipuladora– que invita a desentenderse y a pasar de todo. El “aprovecha ahora que puedes”, el “no te metas en berengenales”, el “yo paso de la política”... Todo eso me pone enfermo. (Entendiendo por política, claro está, la organización convivencial de cualquier colectivo y la resolución de sus problemas).

Amantes del precario

Pero si has llegado hasta aquí es que quizá te interesa reflexionar sobre esa “demasiada megalomanía aperturista” de la que hablaban esos lunnis amantes del precario.

De dónde partir? La apertura de vías supuso la superación de los retos pendientes siempre más allá del punto vencido por otros antes, desde la conquista de cimas no hoyadas, hasta la victoria sobre las tapias que antes parecían imposibles.

Con el tiempo y la aparición de la escalada doméstica, la que construye sus retos en un sistema de referencia más bién pequeño, en todo caso cerrado, la apertura de vías tendió a explotar las posibilidades que ofrecían paredes, agujas y rocas. En este punto, la apertura de vías se transformó en la búsqueda de una satisfacción, no por el reto alpinístico que suponían las antiguas conquistas, sino por la satisfacción en sí misma, la de los escaladores protagonistas de esas primeras.

Sin embargo hay fantásticas excepciones. Muchísimas. Escaladas comprometidas que son punteras pese a inaugurar lineas en paredes trilladas. No me malinterpreten, señores. La satisfacción por las primeras ha dado como resultado un sinfín de vías preciosas, extraordinarias, que además de satisfacer a sus primeros protagonistas, han llenado las mochilas de felicidad a sus miles de repetidores –sí, retaílas de paraboles incluídas.

“Vanitat oculta”

Con el tiempo y el advenimiento de esa tan pegajosa posmodernidad, la apertura de vías se ha convertido en una forma de marcar perfil, de dejar huella. Esa “Vanitat oculta” que va mucho más allá del temido A4 de la Mòmia.

La sección de vías nuevas de turno supone una plataforma formidable para alimentar esa megalomanía insaciable, la del ego. Y ya saben, señorías, en el banquete del ego, todos se quedan con hambre.

Algunas vías se abren para dejar huella, aunque los datos sobre la primera ascensión a menudo sean lo que primero pasa desapercibido. Es el afán por permanecer. Aunque a veces –ahí está la crítica de este post– lo de permanecer se pueda llevar a cabo casi sin moverse del sofá.

Nuestro minuto de gloria no pasa por el programa de la María Teresa Campos de moda. Lo nuestro tiene sus reglas –demasiadas y muy laxas– pero no deja de ser lo mismo.

Nadie

Hubo un tiempo en que nadie había subido al Cavall, ni al Aeri, ni tan sólo a la Roca dels Arcs o la Paret de Catalunya. Nuestra megalomanía aperturista no sé si va a traer la prohibición de escalar, pero seguro que va a dejar a los que han de llegar al mundillo sin casi retos que cubrir, en cuanto a primeras se refiere.

Pero el negro quizá no sea el color del futuro de la escalada. Los retos en cuanto a primeras se terminan a golpe de vías idénticas y sin substancia alguna en Agulles o en els Gorros; arestes Brucs paralelas que se repiten para mayor gloria del diós Hilti dejando en nada conquistas que en su momento pusieron los pelos de punto a un sinfín de escaladores mucho mejores que nosostros.

Sólo nos vamos a comer el negro en cuanto a primeras se refiere. Quedarán por liberar un montón de vías extremadamnte delicadas, por poner un ejemplo de lo que puede ser ese futuro de color de rosa. La imaginación del Homo Sapiens X 2 no tiene límites. Y cualquier día veremos a uno encaramarse por la Vudú o el Mirall con los aliens y los tricams pendiendo del arnés, por decir algo. Eso sí, se va a meter unos hostiones del copón bendito.

7 garlantes:

Anònim { 9/10/09 10:53 }
hahah

Bien, pues para no dejar el tema -prosiguió Svejk-, en mi modesta opinión se tendrían que pronunciar discursos como los que nos daba el teniente Buchánek cuando los soldados caían a tierra durante las marchas, a toda la tropa, tal como lo hacía él. Durante los descansos nos hacía reunir a todos como pollos alrededor de la gallina y nos decía: «Granujas, no sabéis apreciar el hecho de caminar sobre el suelo porque sois una cuadrilla de bestias que dais ganas de vomitar. Os tendrían que hacer marchar sobre el Sol, donde una persona que en nuestro planeta pesa sesenta kilos allí pesa más de mil setecientos. Ya veríais como la diñabais, ¡cerdos! ¿Y qué haríais si vuestra mochila pesara más de doscientos ochenta kilos, casi tres quintales métricos, y el fusil dos quintales y medio? Resoplaríais y caminaríais con un palmo de lengua fuera, como unos perros reventados». Había entre nosotros un pobre maestro que se atrevió a tomar la palabra: «Con su permiso, mi teniente, sobre la Luna una persona de sesenta kilos pesa sólo trece. Allí haríamos unas marchas estupendas, porque la mochila pesaría sólo cuatro kilos. Sobre la Luna no caminaríamos, volaríamos». «Esto es horroroso», dijo el difunto teniente Buchánek, «me estás pidiendo que te dé una bofetada, bribón malnacido. Puedes estar contento de que te vaya a dar sólo una hostia terrestre, porque si te diera una lunar, siendo tan ligero volarías hasta los Alpes y te quedarías allí pegado. ¡Si te diera una de las pesadas, de las solares, tu uniforme se transformaría en una sopa y tu cabeza iría a parar a África!»
Bullarolas { 9/10/09 11:35 }
Menudo viajecito por el solar system. Interesante, sin duda. Ha quedado claro como el água cristalina que las consecuencias de las hostias van en función de la gravedad del asunto ;)

Sin embargo, lo tuyo, anónimo, es de proporciones cósmicas. Pero que las estrellas no te dejen ver la galaxia, no quiere decir que ésta no esté ahí. Lo tuyo se acerca al tamaño de una psicosis receptor-emisor definida por claras tendencias sadicas. Sólo espero que no lleguen a ser masoquistas.

Salut, tàpies i catxarrus
en Girbén { 9/10/09 23:09 }
Dec ser vell, un vell somniador de faules que s'aprofita de lemes escrits a les cantonades i de pedres que ja ni puc ni vull abastar. Escric sense saber res del què passa -ho reconec. M'he buidat de mil antigues urgències i, a canvi, voldria pau a la roca; almenys aquesta mínima conquesta. I sembla que encara continuo sent pretensiós.
De totes les parets que sabia senceres i noves -a llocs que sempre he callat- ara ja en van quedant poques així; i, si m'he fet a callar, no ha sigut per assegurar-me altre privilegi que el de no malmetre res i no servir en safata ni un metre a l'avidesa.
Un home de bosc m'explicava el tall definitiu a la línia del temps dels boscos del món que havia suposat l'aparició de la serra mecànica -cruel, afegia ell. ¿Caldrà que en faci una transposició?
De lluny -ja ho dic- costen d'entendre certes baralles i atiar-les seria la darrera de les meves intencions.
Sé encara de quatre llocs inèdits amb unes possibilitats de somni... i em fa tanta mandra pronunciar-los!
TRanki { 13/10/09 10:54 }
BUllas...que l'anònim era jo...sorry per no `posar la signatura!

Stava de catxundeiu,..o no..o si.,..bé estava cansat de pensar i ansios per escalar...

salut bow...que nosaltres no sóm de eixe món...ni de cap altre..o si ..o no...

megalominoicas todas...
Anònim { 13/10/09 13:40 }
Tranki lo tuyo es monumental.. se me'n va anar la bola. Megalomaniacos todos, paranoicos también;)

Per cert, precisament t'anava a fer un truquete per un d'aquells temes que com més esperen més gana et fan agafar. ::Potser també hauríem de parlar amb en Girbén...

Girbén.. T'acabaràs convertint en l'home més buscat.. o més desitjat. La informació privilegiada en aquest camp encara no es paga, però mai se sap, amb paciència potser hi ha algú capaç de comprar-la, encara que sigui amb un soparet i unes cervesetes.

Una abraçada,

Bullarols
Anònim { 13/10/09 16:44 }
Hay por ahi un iluminado que propone desequiparlo tooo....y volver a empezar...seria bonito¿NO?
TR { 14/10/09 11:36 }
heheh....

CAldriaigualment una LOBOTOMIA GENERALITZADA per fer oblidar les dificultats, els traçats, els trucs i tal...per reproduir fidelment les "sensacions" d'apertura...

De fet ara que hi penso igual una bona bomba nuclear que ens esborri del planeta i els que quedin que emigrin a esclar a la LLuna...

No...si igual el Házek tindrà raó...borratxo però savi...

BULLS, i wait your call anxiously...got the electricdriller weighig only 1,9kgs...que sinó al final serà una apertura HIVERNAL bow!
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